{"product_id":"carnada-eugenia-ladra","title":"Carnada | Eugenia  Ladra","description":"\n\u003cp\u003e\nEugenia  Ladra\u003cbr\u003e\n\u003cstrong\u003eCarnada\u003c\/strong\u003e\u003cbr\u003e\nCRIATURA EDITORA\u003cbr\u003e\n\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003e\n\u003cstrong\u003ePáginas:\u003c\/strong\u003e 145\u003cbr\u003e\n\n\n\n\u003cstrong\u003ePrecio:\u003c\/strong\u003e 690.0\u003cbr\u003e\n\n\u003cstrong\u003eISBN:\u003c\/strong\u003e 9789915961590\n\u003c\/p\u003e\n\n\u003cp\u003eEn Paso Chico los dueños de las calles son el barro y los perros. Marga nació hace trece años y nunca fue más allá del río. El pueblo es una trampa en la que un buen día cae Recio, aparecido abajo del sauce a la hora de la siesta. Los pescadores lo vieron llegar, dicen, quién sabe de dónde. Los días de Marga y Recio se cruzan y se descruzan caprichosos, con una sordidez contenida, casi que desapercibida, como es la violencia de estos personajes que, en su primera novela, Eugenia Ladra pone a vivir a través de sus propias voces. La belleza, que parece esquiva en Paso Chico, se derrama casi sin querer en cada frase de Carnada.\u003cbr\u003e\u003cbr\u003e \u003cbr\u003e\u003cbr\u003e«En las calles solo había aguaciles muertos, y en las casas el letargo estaba apoyado en todas las cosas, incluso las que todavía intentaban movimiento: la señal de los televisores yendo y viniendo, los ventiladores girando sobre sí mismos y las respiraciones calmadas de los gurisitos dormidos.»\u003cbr\u003e\u003cbr\u003e \u003c\/p\u003e","brand":"CRIATURA EDITORA","offers":[{"title":"Default Title","offer_id":48999051362551,"sku":"110442","price":690.0,"currency_code":"UYU","in_stock":true}],"thumbnail_url":"\/\/cdn.shopify.com\/s\/files\/1\/0652\/1625\/0103\/files\/ISACI-46454_9789915961590_11b47a1c-c472-4b8c-af1e-862b96795baf.jpg?v=1780524380","url":"https:\/\/isadoralibros.com.uy\/en\/products\/carnada-eugenia-ladra","provider":"Isadora Libros","version":"1.0","type":"link"}